El futuro después de la NCAA: regreso a España
El baloncesto español tiene un problema con el producto nacional y eso se está viendo cada vez más claro en cada temporada que pasa en la ACB, donde la gran mayoría de los españoles tienen roles residuales «gracias» a una NCAA que está importando todo el talento español.
Es muy común escuchar entre el público de la liga Endesa que la gran culpa de la falta de talento joven (y no tan joven) en nuestra liga, es a razón del éxodo masivo a la liga universitaria de Estados Unidos, lo que provoca que el talento nacional que se encuentra en los equipos actualmente no llegue a unos mínimos requeridos para disputar minutos en la mejor liga doméstica del mundo detrás de la NBA. Solo esta temporada, 8 jugadores españoles han decidido irse a la NCAA para cumplir su temporada de «freshman».
Ahora hay que pensar si esto va a afectar positivamente o negativamente en el futuro de los jugadores nacionales, porque ya estamos viendo ese retorno de los que un día se fueron y ahora están volviendo para jugar en Europa. Como es claro que muy pocos de los que se van lograrán llegar a la NBA, podemos esperar que esta vuelta vaya aún más en aumento con el paso de los años.
Dos ejemplos son el del granadino Álvaro Cárdenas y el del tudelano Great Osobor, ambos estrenándose en Europa en ligas de menor nivel que la ACB, el primero cedido por Valencia Basket y el segundo firmando un contrato por decisión propia. Analizando estos dos ejemplos, vemos que es muy probable que si por ejemplo Álvaro Cárdenas no hubiese ido a la NCAA, no tendría ni la mitad del nivel que tiene actualmente ya que en Estados Unidos se potencian las habilidades en un desarrollo por y para el jugador más que para el equipo. Un juego mucho más individual que hace mejorar en ese aspecto y que además, nuestros jugadores llevan inculcadas dentro desde etapa de formación las habilidades técnico-tácticas colectivas, es decir, el conocimiento del juego en equipo. Esto genera un nivel alto de juego colectivo y una mejora abismal respecto al desarrollo en Europa de las habilidades individuales.
Otro ejemplo es el de Mario Saint-Supéry que ha jugado una temporada en Primera FEB (Tizona) y una temporada en ACB (Manresa) para consolidar su juego al máximo nivel y dar el salto a la liga universitaria para seguir mejorando y tener oportunidades en la NBA. Además Sergio De Larrea está disputando minutos decisivos en Valencia Basket aunque a mi parecer, no puede entrar en esta conversación porque es un talento generacional y, si realmente todos tuviesen el talento que tiene él, los habríamos visto en ACB antes de ir a EEUU.
La marcha de jugadores españoles a la NCAA va a venir bien al baloncesto de nuestro país ya que vamos a ver talento individual mucho más abundante con una «americanización» de los jugadores. Más jugadores ejecutores y menos jugadores que se han tenido que adaptar como especialistas defensivos y de táctica colectiva para conseguir minutos residuales en ACB.
Un proyecto a medio plazo que, con la vuelta de todos estos que han marchado y con la llegada de muchos otros que no se hayan movido de España, conseguirá aumentar radicalmente el talento de los jugadores de nuestro país y con ello, los resultados en torneos internacionales de la selección.
